Entre el 17 y el 24 de marzo, el equipo de Promoción Vocacional realizó una visita a la región del Valle del Cauca, teniendo como epicentro la ciudad de Cali. Esta experiencia se desarrolló recorriendo diversas obras de la Compañía de Jesús, con el propósito de acercarse a sus dinámicas pastorales y fortalecer la propuesta vocacional en diálogo con las realidades juveniles del territorio. Durante esta semana, también acompañaron dos aspirantes, Carlos Morillo y Santiago David, quienes participaron activamente en espacios pastorales del Colegio Berchmans, entrando en contacto directo con la cultura y las búsquedas de los jóvenes en la región.
En este contexto, del 19 al 23 de marzo, se vivió el 4° Encuentro Cultural y Deportivo de ACODESI, un espacio que reunió a delegaciones de la Provincia Colombiana y representantes internacionales de América Latina, Brasil e Italia. Este encuentro se convirtió en una verdadera celebración de la diversidad, donde la música, el arte y el deporte fueron lenguajes de encuentro. Cali, como capital de la salsa, imprimió su identidad a lo largo de toda la programación cultural del evento, con presentaciones distribuidas en distintos momentos. Entre ellas, se destacó la participación de la Banda del Colegio San Luis Gonzaga y la Banda del Colegio San Ignacio de Loyola, que animaron a los participantes, invitándolos a compartir desde la alegría y el ritmo que caracteriza a la ciudad.
La riqueza cultural se expresó también en las artes escénicas y las tradiciones. El grupo teatral del Colegio San Ignacio de Medellín presentó una obra sobre la vida de San Ignacio de Loyola, ofreciendo una mirada profunda a su proceso espiritual. A su vez, la delegación de Pasto permitió apreciar una muestra del Carnaval de Negros y Blancos, reconocido como patrimonio cultural inmaterial de Colombia, una tradición que exalta la diversidad, la inclusión y la identidad de los pueblos. Estas expresiones evidenciaron el enorme talento de los jóvenes y su capacidad de comunicar sentido a través del arte.
El deporte también fue protagonista, con disciplinas como fútbol, baloncesto y tenis de mesa, que propiciaron espacios de sana competencia, trabajo en equipo y fraternidad, fortaleciendo los vínculos entre las delegaciones en un ambiente de respeto y alegría compartida.
Por su parte, la Misión Vocacional y la Red Ignaciana de Juventud, en articulación con la Oficina Provincial de Comunicaciones, acompañaron de manera activa tanto la agenda espiritual como los espacios de interacción del encuentro. Desde la cultura del acompañamiento, promovieron momentos de escucha, reflexión y cercanía, iniciando con una Eucaristía presidida por el Padre Provincial, Hermann Rodríguez, que marcó el horizonte espiritual del evento. Además, ofertaron espacios de silencio, escucha y eucaristías cantadas, generando ambientes propicios para el encuentro con Dios y con los otros. Asimismo, dinamizaron un corredor de stands con juegos, experiencias interactivas e información sobre las distintas formas de participación juvenil, abriendo caminos de diálogo en torno a la vocación y el sentido de vida.
Esta visita permitió, además, compartir la propuesta vocacional con distintos jóvenes, generando espacios donde surgieron preguntas, inquietudes y deseos de profundizar en su camino personal. Fue una oportunidad para seguir fortaleciendo una cultura vocacional en red, abriendo procesos de acompañamiento y reafirmando que la misión se construye en comunidad.
En el IV Encuentro Deportivo, el verdadero triunfo fue más allá de la competencia. Lo que quedó en el corazón fueron los momentos compartidos con compañeros de colegios hermanos, no solo de Colombia, sino también de otros países, donde la diversidad se convirtió en oportunidad de encuentro y aprendizaje. La fraternidad y los recuerdos construidos se reconocieron como los verdaderos trofeos de esta experiencia: cada partido, cada risa y cada amistad forjada fortalecieron los lazos que nos unen.
Al finalizar, quedó una certeza compartida: estos encuentros no se miden en resultados, sino en la huella que dejan en la vida de quienes participan. Nos llevamos la alegría de lo vivido, la riqueza de lo compartido y el deseo de seguir construyendo comunidad. Gracias por hacer parte de esta experiencia que sigue dando fruto en la memoria y en el corazón.
ENCUENTRO ACODESI EN RECAP