BOLETÍN AGOSTO
BOLETÍN AGOSTO
El Mochilazo Jesuita es una experiencia anual de peregrinación y reflexión espiritual ignaciana que reúne a jóvenes con inquietudes vocacionales, candidatos a la Compañía de Jesús, escolares, hermanos y sacerdotes jesuitas. Animado por Misión Vocacional, cada año el Mochilazo nos invita a hacer algo tan sencillo y, al mismo tiempo, tan profundo como ponerse en camino: dejar por unos días las rutinas, cargar únicamente lo necesario y permitir que el paisaje, el silencio, el cansancio, la oración y los compañeros de ruta nos ayuden a escuchar lo que Dios va diciendo a nuestra vida.
La Macarena: Tierra de Esperanza
Hace exactamente ocho días me encontraba en La Macarena, Meta, viviendo una experiencia de misión como parte de mi proceso de discernimiento vocacional con la Compañía de Jesús. Llegué con el deseo profundo de servir, de compartir la vida y la fe de la comunidad. Sin embargo, hasta ese momento, no alcanzaba a dimensionar lo que estaba a punto de encontrar.
A orillas del río Guayabero, que atraviesa y da vida a este territorio, comencé a descubrir que La Macarena tenía mucho más para ofrecer que sus paisajes y su reconocido atractivo turístico. Poco a poco, la amabilidad de su gente, la generosidad de su fe y la fuerza de una esperanza que, como el Guayabero, sigue su curso aun en medio de las dificultades, me fueron enseñando a descubrir a Dios en todas las cosas.
Nuestro viaje a La Macarena
Nuestro viaje a La Macarena comenzó la noche del 2 de agosto. Llegamos en las primeras horas de la mañana del día 3 y, apenas salimos del aeropuerto, tuve mi primera impresión del pueblo: era un lugar muy agradable y bonito, aunque con una humedad enorme.
Recuerdo haber pensado que hacía más calor que en Cartagena de Indias. Algo que me llamó especialmente la atención fue que, a lo lejos, desde el aeropuerto, se podía ver la torre de la parroquia de Nuestra Señora de la Macarena. Esa torre terminó siendo nuestro punto de referencia durante todo el mes.
Vivir la misión también significa aprender a salir de lo conocido, abrirse a otras culturas y descubrir que, más allá de las fronteras, hay una misma vocación que nos une y nos invita a servir. Cada encuentro se convierte en una oportunidad para reconocer los propios límites, crecer y agradecer a Dios por el don de la vocación.
Conoce a Jhonnatan Stiven Diaz, SJ, estudiante de Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana, y descubre cómo vivir su misión en Roma le ha permitido reconocerse hijo de su Provincia y, al mismo tiempo, enviado; encontrando en cada jesuita una casa, en cada cultura una oportunidad de aprendizaje y en la misión universal un llamado a arriesgarse, escuchar y salir al encuentro del otro.
En este nuevo carrusel de Espiritualidad, Arte y Vocación, conocemos el testimonio de Sebastián Salamanca, SJ. Su camino espiritual, su vocación y su proceso artístico se entrelazaron en la creación de un ícono sobre el Bautismo de Jesús, marcado también por lo que vivió con el pueblo indígena Rarámuri, en la Sierra Tarahumara.
A partir de esta experiencia, podemos reconocer cómo el arte puede acompañar los Ejercicios Espirituales y ayudar a expresar, profundizar y recoger aquello que vamos viviendo en la oración.
Que esta mirada nos anime también a descubrir aquello que nos ayuda a encontrarnos con Dios y a vivir nuestra fe.