BOLETÍN MARZO
BOLETÍN MARZO
En el marco de la experiencia de Misión Vocacional, se vivió un recorrido profundo por dos espacios significativos de la Compañía de Jesús en Cali, donde la historia, la espiritualidad y la misión se entrelazan de manera viva. Esta experiencia, además, fue recogida en un formato audiovisual breve, permitiendo narrar de manera sintética cómo estos lugares siguen siendo hoy escenarios activos de encuentro con Dios y de servicio a la comunidad.
El primero de estos espacios fue el Templo Votivo del Sagrado Corazón de Jesús, cuyo origen se remonta a la capilla del antiguo Colegio Berchmans, fundado en 1933. Su construcción, iniciada en 1940, respondió al deseo de consolidar un lugar que expresara la fe de una comunidad en crecimiento. A lo largo de los años, su arquitectura —con sus tres naves, el imponente ábside revestido en mosaicos y los vitrales que narran el Evangelio— ha hecho de este templo un referente espiritual y artístico en la ciudad.
Hoy, este templo continúa plenamente vivo en su misión pastoral como subcomunidad de la comunidad Alberto Hurtado de los jesuitas en Cali. Desde allí, se presta un servicio constante a la ciudad a través de la celebración de la Eucaristía y la administración de los sacramentos en articulación con la Curia Arzobispal, especialmente en lo relacionado con exequias, bautizos y algunas confirmaciones por delegación. Además, conserva un profundo valor simbólico: es el lugar donde nació el Colegio Berchmans, lo que lo convierte en punto de encuentro para numerosos exalumnos. A esto se suma un rasgo distintivo de su servicio: la disponibilidad para el sacramento de la reconciliación, siendo uno de los pocos templos donde las confesiones ocupan un lugar central, respondiendo a una necesidad espiritual latente en la ciudad.
El recorrido continuó en la Casa Santa María de los Farallones, un espacio que revela otra dimensión de la misión: el encuentro con Dios en el silencio. Esta casa, diseñada originalmente en 1931 como residencia familiar y donada a la Compañía de Jesús en 1970, fue transformada en un lugar para los Ejercicios Espirituales, manteniendo hasta hoy su vocación de acogida y discernimiento.
Su arquitectura, propia del movimiento moderno, se caracteriza por líneas sencillas, espacios amplios y una iluminación natural que favorece el recogimiento. Los detalles inspirados en la naturaleza evocan una espiritualidad profundamente ignaciana, que invita a encontrar a Dios en todas las cosas. En la actualidad, la casa sigue cumpliendo un papel clave como escenario de retiros espirituales para obras aliadas como Fe y Alegría, así como espacio de formación en espiritualidad ignaciana para la Universidad Javeriana de Cali.
Este recorrido permitió comprender que la misión de la Compañía de Jesús no solo se anuncia, sino que se habita. Tanto en la grandeza del templo como en la sobriedad de la casa de retiros, se revela una misma intención: disponer el corazón para el encuentro, la escucha y el envío. Así, estos espacios continúan siendo testimonio vivo de una misión que forma, acompaña y transforma.