RECOJE: comunicadores y comunicadoras de la Provincia en clave de cultura vocacional y acompañamiento.
RECOJE: comunicadores y comunicadoras de la Provincia en clave de cultura vocacional y acompañamiento.
Entre el 22 y el 25 de abril se realizó en Bogotá el encuentro RECOJE, espacio que reunió a los y las comunicadoras de la Provincia de la Compañía de Jesús en la Casa Manresa, lugar que también acoge la misión de Misión Vocacional. Este encuentro se vivió como un proceso profundo de reflexión, creación y discernimiento sobre el sentido de la comunicación en la misión ignaciana hoy, su relación con la cultura vocacional y el acompañamiento a las búsquedas de vida de los jóvenes.
Desde el inicio, el encuentro se dejó inspirar por una intuición que ha venido tomando fuerza en el camino de Misión Vocacional: la comunicación como una semilla que se siembra en la vida de las personas para ayudar a descubrir su vocación y sentido de vida. A la luz de la parábola del sembrador, se comprendió que comunicar no es solo transmitir información, sino abrir preguntas, despertar inquietudes y tocar el corazón humano allí donde Dios ya está hablando.
Esta primera intuición encontró continuidad en lo compartido posteriormente en la RJI, donde se profundizó en la cultura del acompañamiento como el gesto que permite “hacer tierra”: preparar el terreno, ablandar el suelo de la vida cotidiana y tejer redes que sostengan los procesos juveniles. Acompañar, en este sentido, no es solo caminar al lado, sino generar condiciones reales para que los jóvenes puedan discernir, elegir y construir su proyecto de vida con libertad y sentido. Así, la comunicación y el acompañamiento se reconocieron como dos movimientos inseparables de una misma misión.
El encuentro estuvo atravesado por una metodología viva, creativa y profundamente experiencial. Los equipos de comunicación fueron invitados a salir de lo habitual para crear, experimentar y narrar la misión desde múltiples lenguajes: la producción de videos, la creación de pódcast, la pintura, la escritura creativa y hasta una puesta en escena colectiva que transformó el espacio en un lugar de expresión, emoción y movimiento. Cada ejercicio se convirtió en una forma distinta de decir lo mismo: la misión se comunica con el cuerpo, la palabra, la imagen y la imaginación.
En el desarrollo del encuentro también se abrió un espacio de análisis y reflexión sobre las formas de organización de la comunicación en las distintas obras de la Compañía de Jesús, así como sobre los desafíos actuales que plantea la inteligencia artificial en un contexto marcado por la infodemia. En medio de la sobreabundancia de información, se hizo evidente la necesidad de una comunicación más consciente, crítica y discernida, capaz de cuidar la verdad, acompañar procesos y generar confianza en los entornos digitales.
El cierre del encuentro estuvo marcado por un recorrido por la Manzana Jesuítica de Bogotá, un espacio cargado de memoria que permitió reconocer la historia viva de la Compañía de Jesús en la ciudad y su presencia constante en la educación, la pastoral y la misión. Este momento se convirtió en una oportunidad para integrar lo vivido, conectando la tradición con los desafíos actuales de la comunicación.
Finalmente, el encuentro concluyó con un mensaje del padre provincial Hermman Rodríguez,SJ, quien animó a los y las comunicadoras a reconocerse como peregrinos digitales, llamados a habitar los entornos contemporáneos con sentido, profundidad y esperanza, anunciando la Buena Noticia de Dios en medio de un mundo en constante movimiento.
RECOJE dejó una convicción compartida: comunicar en clave ignaciana es sembrar preguntas que despiertan la vida, es hacer tierra a través del acompañamiento, y es caminar con otros en la búsqueda de sentido. Una comunicación que no se queda en la superficie, sino que toca lo humano, lo cotidiano y lo sagrado, allí donde Dios sigue hablando.